domingo, 28 de noviembre de 2010

Dos en Uno






Retomar ciertas cosas después de un tiempo, las cosas que antes hacías y que por a o b motivos los tuviste que dejar, es en cierta manera, una anécdota. Precisamente es lo que está sucediendo en este momento. Y es que el último post de este blog, fue hace casi casi un año. Y como no es de otra manera, un año en el planeta Tierra, son 365 días, y "supongo" que es un tiempo en el que suceden muchas cosas. Y como no decirlo, uno por uno, en fin.

Al grano. Hoy se efectuó el censo de población y de vivienda en todo el país, y como no es de otra manera, absolutamente todos no pudimos salir de nuestros metros cuadrados, casi por el lapso de 10 horas. Dormir, leer, arreglar, cocinar, replantear, responder un cuestionario y muchos otros verbos infinitivos estuvieron presentes durante todo ese tiempo, "y el tiempo solo pasaba". Pero algo muy fuera de lo común se produjo, y es que el hecho de tener silencio en una ciudad, es sencillamente, una utopía, a excepción del Ecuador en donde puede pasar de todo. En una ciudad en donde existe mucho ruido, solamente los pájaros se las arreglaban para hacer de sus trinares lo ingobernable. Wow, that's so beautiful. Nice. Y obviamente, todo eso acompañado al abandono de sus calles, parques y otros lugares de gran conglomeración. Por no decir "awesome".





Ya indagando, existían varias ideas en la que involucraba esa soledad ciudadana, callejera, y ese total abandono de los autos, motos, buses, tractores, whatever. Y lo que me llamaba la atención, era sin lugar a dudas, acostarse por un momento en la Av. Occidental y/o en la Av. Oriental. Darse unos minutos para sentir el suelo y el cielo en un lugar poco común, luego reincorporarse. Nada. Silence & I.





Y para que esto vuelva a suceder, deben pasar 10 años más. Haber que pasa en esos 10 años.









No hay comentarios:

Publicar un comentario